miércoles, 23 de marzo de 2011

Los Objetos virtuales de aprendizaje: “La nueva forma de enseñar y aprender”.

Si tenemos en cuenta la actual necesidad de estar informados y el papel que como educadores nos corresponde, sin duda tenemos que reconocer que la labor actual de enseñar no tiene mucha relación con las antiguas formas de enseñanza. La sugerencia es retomar lo que resulte constructivo para esa labor. Incluso algunos extrañan las formas tradicionales por considerar que obtienen mejores resultados que algunas prácticas modernas. Sin embargo se puede decir también que la sensación de que todo ha cambiado es generalizada. Lo podemos comprobar en los contenidos, las técnicas de enseñanza, los recursos usados para ello y algo realmente asombroso: los niños ya no son los de antes.Los jóvenes actuales están muy lejos de ser lo que nosotros fuimos cuando estudiábamos. En aquella época pocos teñían acceso a computadores, el uso del Internet no se había masificado y el uso de las Tics en educación prácticamente no existía.Ahora esto se ha convertido en una obligación y se hacen duras críticas para quien no se incorpore a esta tendencia pues el precio por no hacerlo va desde catalogar su desempeño como obsoleto e incluso hasta el aislamiento social. ¡Que duros estamos siendo con nosotros mismos! Incluso a veces sentimos que el componente humano es lo menos importante. Pienso que efectivamente no nos podemos aislar del progreso, del uso de herramientas modernas para enseñar y para vivir pues en gran medida han hecho que la vida sea más cómoda, pero el ser humano no puede pasar a un último lugar por el hecho de estar mediado en múltiples labores por las Tics.
Esta nueva tendencia permite el acceso al conocimiento sin barreras impuestas por el tiempo y por el espacio, lo cual plantea constantes retos en la forma de enseñar de tal manera que los recursos se aprovechen en forma apropiada.

Como padres y docentes no podemos olvidar la múltiple misión que tenemos al enseñar aunque estemos mediados por herramientas de alta tecnología y es esencial rescatar el componente humano en todas las tareas que se realizan, recordar que sin la mano del hombre nada de esto sería posible y no llegar al punto de mediar una enseñanza exclusivamente materialista.

Otra situación que suele presentarse es la de los docentes que reconociendo los aportes que se pueden hacer a través del uso de las tecnologías de la información y la comunicación se vuelven exclusivos en sus técnicas de enseñanza y planteamiento de tareas extraescolares acudiendo a las consultas de temáticas a través de la Internet obviando procesos de análisis, reflexión y escritura entre otros.En otro punto se encuentran algunos, aclaro no siempre los de mayor edad, quienes son renuentes a la aplicación de nuevas técnicas de enseñanza, más aun si estas requieren de destrezas por parte de ellos en el manejo de herramientas tecnológicas e informáticas. Para muchos hay temor ante el sentimiento de incompetencia que se tiene al enfrentarse a algo nuevo y en especial al reconocer que sus estudiantes son muy hábiles en el manejo de estos recursos.Se evidencia de esta manera una crisis en el uso de la información y los medios electrónicos, crisis que no es exclusiva de los jóvenes sino que incluso involucra a los formadores de estos.¿Cuál podría ser la manera para que se logren mediar los ingredientes presentes de la problemática de tal manera que se aprovechen los recursos en beneficio de una buena educación para los niños? Sin duda la formación de los docentes es tarea fundamental en este reto. Esta creciente sociedad de la información nos obliga a renovar las prácticas, replantear las temáticas e incluso el uso del tiempo y del espacio en beneficio de la educación.La existencia de los recursos al alcance de todos no puede dar por hecho que todos poseemos la habilidad en su manejo, entendiendo por manejo no solo la parte mecánica sino otros ingredientes como la ética y la responsabilidad.En cuanto al papel del docente, desde hace mucho tiempo se dice que no debe ser un transmisor sino un motivador, facilitador y ahora más aun se evidencia la necesidad de que esto sea así.Resulta abrumador en ciertas ocasiones y en especial cuando requerimos documentarnos sobre algún tema el encontrarnos con gran cantidad de información la cual tiene diversos orígenes, orientaciones, tendencias, objetivos y niveles de calidad.En el desempeño docente es indispensable reconocer la responsabilidad que se tiene con el amplio acceso a la información. Está en gran medida en nuestras manos propiciar hábitos constructivos en cuanto al uso de la información obtenida a través de las Tics y difundida por estos medios. Se ve en la cotidianidad el uso compulsivo que algunos jóvenes hacen de las tecnologías de la información y la comunicación tal vez porque su llegada se hizo de manera desbordada, sumado al innegable atractivo que significa. Lo importante es una vez más, como ha sucedido con otros medios de comunicación la necesidad de no oponernos sino de hacerlos nuestros aliados en la tarea del aprendizaje que nos corresponde como trabajadores de la educación.Se presenta a la escuela una vez más otro reto: integrar esos medios tan atractivos a la enseñanza y no permitir que esta sea desplazada por el afán de consumir tecnología.
En esta nueva tendencia cobran importancia los Objetos virtuales de aprendizaje los cuales se convierten en recursos necesarios para la enseñanza a través las nuevas tecnologías. Son un ingrediente vital para las modernas formas de enseñar y aprender. El autoaprendizaje es también una opción dentro de estas tendencias.

El Objeto virtual de aprendizaje fortalece la enseñanza siempre y cuando su diseño y contenido sea apropiado a los fines para los cuales fue dispuesto, de lo contrario no favorece e incluso puede entorpecer la enseñanza porque podría llegar a convertirse en un elemento distractor.
Es un hecho que la sociedad de la información nos obliga a modificar prácticas, tendencias, organización y contenidos entre otras cosas. Para que esto sea así es necesario tomarnos el tiempo y con la disposición que lo amerita pensar ¿Cuáles serían esas nuevas formas de hacer las cosas, qué requerimos para que esto sea posible y de que manera integrar todas estas herramientas en beneficio de la educación? El diseño e implementación de los OVAS tiene que aprovecharse como el recurso valioso que es. La rapidez con que vienen sucediendo los cambios hace urgente que las decisiones se tomen de manera prioritaria para que las transformaciones que se esperan empiecen a suceder.

La elaboración de un OVA tiene que partir de una adecuada planeación, la idea concebida de manera clara, con objetivos precisos que puedan ser materializados a través del objeto virtual. La destinación de recursos de buena calidad es también indispensable. Nos encontramos ante una variada información a la cual se accede por medio de la red, esta debe ser bien seleccionada para el cumplimiento de los objetivos.

En cuanto a los destinatarios sabemos que cada día son mas los jóvenes y niños que acceden a la tecnología y que con bastante destreza hacen uso de ella, lo importante es adaptar los contenidos incluidos en el objeto virtual de aprendizaje de tal manera que le sean de utilidad y fácil manejo de acuerdo a su edad y necesidades. Lo importante es suministrar una herramienta útil para el aprendizaje sin que el docente pierda la importancia de su rol al educar. El uso de estas herramientas no puede desplazar al docente ya que es él quien gestiona los contenidos referentes y su papel en este caso es de gran responsabilidad.

Visto este panorama debemos reflexionar y actuar en torno él como nos corresponde, aprovechar los recursos que nos ofrece la modernidad de manera crítica y constructiva es una forma de hacerlo.